Europa

Francia toma el liderazgo ambiental en Latinoamérica

Entrevista con Rémy Rioux, director de la Agencia Francesa de Desarrollo.

Rioux (al micrófono), durante el Foro Francia-Colombia, en el Ministerio de Economía y Finanzas francés.

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Cortesía Delia Arrunategui

El pasado 9 junio, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) celebró en París la novena edición del Foro Económico Internacional para América Latina y el Caribe.

El foro contó con la participación de los presidentes Jimmy Morales, de Guatemala, y Pedro Pablo Kuczynski, de Perú.

El discurso de apertura estuvo a cargo del ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, quien afirmó que las relaciones entre Francia y Latinoamérica se han desarrollado de forma notable en los últimos años.

El ministro francés también puso énfasis en la intención que tiene el nuevo Gobierno de acentuar la cooperación y consolidar los lazos sociales y económicos que unen a su país con la región.

Entre las personalidades que participaron en el foro estuvieron la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, junto con Francisco Cabrera, ministro de Producción de Argentina; Henrique Meirelles, ministro de Hacienda de Brasil; Rémy Rioux, director general de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD); Luis Carranza Ugarte, presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), y Santiago Levy, vicepresidente de Sectores y Conocimiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El director general de la AFD, Rémy Rioux, habló con este diario acerca del interés del Gobierno de Francia “en reforzar los lazos con Latinoamérica”. “Queremos que saquen provecho de nuestras experiencias y también queremos aprender de ustedes, de la nueva tecnología que inventan y de los nuevos modelos económicos y sociales que ustedes crean. ¡Todos ellos antes que nosotros!”

Este alto funcionario francés, formado como historiador, se ha desempeñado en distintas áreas del Gobierno, como consejero en el Tribunal de Cuentas; administrador en varias de las empresas francesas más importantes, como SNCF, Ratp, ADP, Renault, France Télévisions, France Médias Monde, Arte, etc; director del gabinete del Ministerio de Economía y de Finanzas del ministro Pierre Moscovici (entre 2012 y 2014, periodo en el que trabajó conjuntamente con el entonces consejero presidencial y hoy presidente, Emmanuel Macron).

El ministro colombiano de Hacienda, Mauricio Cárdenas, recalcó la importancia de que la AFD abra una sede en Colombia.

¿Qué historia tiene la Agencia Francesa de Desarrollo que usted encabeza y cuál es su papel?

Somos el banco del Estado francés, una institución financiera pública que implementa la política de ayuda al desarrollo y de protección del medioambiente definida por el Gobierno francés desde hace 75 años; somos la institución de desarrollo más vieja del mundo.

La AFD fomenta y respalda su cooperación financiera con el intercambio de conocimientos, la investigación y producción de conocimientos, así como la participación en debates internacionales. Apoyamos a los países en vías de desarrollo y a los territorios franceses de ultramar. Nuestro trabajo consiste en poner en marcha diferentes proyectos de cooperación entre Francia y cerca de 100 países en el mundo.

Estamos presentes en África, Asia, Medio Oriente y, cada vez más, en América Latina. Actualmente contamos con más de 11 agencias y estamos en plena fase de expansión. Nos pueden encontrar en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, México, Perú, etc. La agencia que hemos abierto recientemente es la de Cuba; se hizo justo después de la visita realizada el año pasado por el expresidente François Hollande. Hemos sido la primera agencia de desarrollo en abrir en ese país. Este año tenemos planeado abrir una nueva agencia en Argentina.

¿Cuál es el presupuesto que maneja la AFD para Latinoamérica?

A finales del 2015 pasamos la marca de mil millones de euros de financiamiento por año, y estamos en camino de duplicar esa cifra, ya que el objetivo que nos hemos puesto para la región es llegar este año a los 2.000 millones de euros. Y con el resto del mundo pensamos llegar en el 2020 a 13.000 millones de euros aproximadamente.

¿Qué tipo de ayuda realizan en Latinoamérica?

Después del acuerdo contra el calentamiento climático, celebrado en París (la Cop 21), hacemos énfasis, sobre todo, en los proyectos que tengan un impacto positivo en el medioambiente. El 75 por ciento de nuestros financiamientos respetan esta premisa.

También tenemos en cuenta los pedidos de cada gobierno; ponemos especial atención en los proyectos que se enfocan en reducir las desigualdades sociales. Nuestras tareas son múltiples; nos encargamos de hacer préstamos, buscar el dinero proveniente de Europa, conseguimos asesoramiento tecnológico, etc.

Una de las características de la AFD es que ustedes no trabajan exclusivamente con los gobiernos, sino que también lo hacen con instituciones privadas. ¿Cómo funciona este tipo de cooperación?

En efecto, también trabajamos con entidades privadas; esto ocurre particularmente en el caso de Colombia, ya que solo la mitad de nuestra actividad se realiza con el Gobierno, a través de lo que llamamos los préstamos soberanos, y la otra mitad es con otros actores económicos, como las colectividades locales. Nosotros estamos particularmente orgullosos de la labor que hicimos conjuntamente con la ciudad de Medellín para mejorar el área de transporte, con el metrocable y el tranvía. Yo he ido varias veces a esa ciudad; el resultado ha sido simplemente magnífico. El sistema de transporte se implementó en todas partes, incluyendo los barrios más pobres, de forma que se ha logrado impulsar la inclusión social, sin dejar de lado el impacto ecológico favorable que tiene este tipo de transportes comunes.

En Colombia trabajamos mucho a favor del medio ambiente, con adaptación y creación de infraestructuras de gestión de los recursos en agua, con los medios de transporte, al igual que con diferentes proyectos que combaten las desigualdades sociales, como por el ejemplo el plan Icetex, que consiste en préstamos que se realizan a los jóvenes (en particular, a las mujeres), para que puedan financiar sus estudios y tengan acceso a la educación superior.

Trabajamos conjuntamente con las ONG francesas para promover la descentralización territorial. Recientemente hicimos un préstamo muy importante de 200 millones de euros para el desarrollo territorial. Evidentemente, en este momento hacemos un esfuerzo particular en las zonas que eran de las Farc y las zonas posconflicto. Trabajamos para reconciliar a la población; por supuesto, todo ello ha sido solicitado por el Gobierno colombiano.

Usted también ha trabajado en el Ministerio de Relaciones Exteriores francés, ¿cuál fue su misión durante la organización de la Cumbre de la Cop 21?

Yo estuve encargado de las negociaciones financieras del Acuerdo de París. ¡Ahora me toca hacer el trabajo práctico! Por eso me parece muy interesante trabajar con Colombia (al igual que con el resto de Latinoamérica), ya que en esa región existen muchos bancos públicos, con las cuales podemos trabajar de forma muy eficiente. Es más, la AFD está, junto con otros siete bancos públicos latinos, en un club que agrupa 22 bancos de desarrollo, llamado International Development Finance Club (IDFC).

¿Cómo elige la AFD los proyectos que va a apoyar?

Nosotros trabajamos sobre pedido, es decir, estamos donde se genera una demanda. Por ejemplo, si el Gobierno colombiano o argentino nos hace un pedido especial, nosotros nos ponemos en marcha para ayudarlos sobre el tema.

Lo interesante de este intercambio que hacemos es que nuestra experiencia en diferentes aspectos puede ser útil para el país donde vamos a cooperar, y la experiencia que ustedes tienen en otros temas nos es muy útil; todos los lazos que se puedan crear entre nosotros son valiosos. Suramérica está en una evolución constante; inventan nueva tecnología, nuevos modelos económicos, nuevas relaciones sociales, y todo esto ¡antes que Francia! Cada vez que voy a Suramérica veo que hay un gran deseo de trabajar conjuntamente con nosotros, por lo que como banco de desarrollo, nosotros queremos brindar esa posibilidad y cubrir estas expectativas de forma dinámica.

¿Considera que estamos ‘ad portas’ de una época crucial para el desarrollo de las relaciones entre Francia y Suramérica? ¿Hay razones para ser optimistas?

¡Totalmente! Hay un nuevo presidente de la República, un nuevo gobierno; hemos pasado por una gran elección presidencial, donde el debate giraba sobre si Francia debía replegarse en sí misma, cerrarse, o si debía abrirse y volver a creer tanto en la Comunidad Europea como en el resto del mundo, en particular América Latina y el Caribe. Nuestro nuevo presidente encarna el mensaje de apertura, el cual fue respaldado y elegido por el pueblo francés. Esta actitud respecto al mundo se va a reflejar en nuestra diplomacia y en la interacción directa que tenemos con los demás países, sobre todo los que están en Latinoamérica.

¿Qué opina de la salida de Estados Unidos del tratado de la COP 21 contra el calentamiento global, que se firmó en París?

Bueno, como usted lo dice, es un tratado que se firmó en París; nosotros estamos muy orgullosos de él y lo tenemos muy presente. Esta decisión nos ha afectado, pero no vamos a dejar que pierda vigor este tratado. Por el contrario, queremos que sea una invitación a relanzar el compromiso que adquirimos, las alianzas que creamos en 2015. Yo, en ese entonces era uno de los negociadores en la COP 21, fui testigo del compromiso que adquirieron países como Brasil, Perú, Costa Rica, que se comprometieron con el acuerdo; incluso, China aceptó las condiciones estipuladas, que son importantes. En la negociación logramos que todos aceptaran el acuerdo. Me queda claro que sin el apoyo de los países de Latinoamérica no lo hubiéramos logrado.

¿Estados Unidos ya no figura en la hora actual entre los países que luchan por defender el medioambiente frente al calentamiento global. ¿Piensa que el espacio que ha dejado, como país líder en esta lucha, puede ser ocupado por Francia?

Francia tiene una responsabilidad muy grande con este acuerdo. La reacción de nuestro presidente no se hizo esperar; él lamenta profundamente esta decisión tomada por el presidente de Estados Unidos. Para llenar ese vacío, yo creo que Europa, China y América Latina van a tener un rol importante. Nosotros vamos a tener que asumir y sacar adelante el tratado, cada uno debe tomar sus responsabilidades y ser lo más activo posible. Está en nuestras manos, nadie más lo va a hacer por nosotros.

Delia Arrunategui
Especial para EL TIEMPO
@arrunategui22