Bogotá

TransMilenio y ciudadanía / Opinión

Es urgente que la Administración informe avances de la propuesta de la troncal por la carrera 7.ª.

Su construcción requiere recursos significativos del presupuesto, hasta la fecha contemplados en el cupo de endeudamiento aprobado por el Concejo de Bogotá en el 2016

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Mauricio León

La participación ciudadana y el control social son un derecho que debe ser promovido y garantizado por las instituciones públicas y un deber que debe ejercer responsablemente la ciudadanía. Por ello, cuando distintos temas concentran las inquietudes de los bogotanos frente a decisiones de ciudad, la generación de espacios de diálogo entre ciudadanía y Administración Distrital resultan esenciales.
La propuesta de construir una troncal de TransMilenio (TM) por la carrera séptima es uno de los temas más importantes para el futuro de la ciudad.

Esta iniciativa no solo hace parte de las soluciones de movilidad incluidas en el Plan Distrital de Desarrollo 2016-2020 ‘Bogotá, Mejor para Todos’, sino que trae impactos sobre otras dimensiones importantes de este corredor, como el espacio público, el ambiente y la identidad de quienes residen o se mueven por esta vía.

Su construcción requiere recursos significativos del presupuesto, hasta la fecha contemplados en el cupo de endeudamiento aprobado por el Concejo de Bogotá en el 2016.

Frente a un proyecto de esta magnitud es fundamental contar con la voz ciudadana. Así, en febrero del 2017 nació la alianza Construyendo Nuestra Séptima, iniciativa conformada por ‘Bogotá, Cómo Vamos’, la Cámara de Comercio, Corposéptima, las universidades del Bosque y Javeriana y la Veeduría Distrital, cuyo objetivo es promover espacios de encuentro para incentivar el diálogo permanente alrededor de las diferentes opiniones y propuestas sobre el proyecto.

A lo largo de dos meses, en los que se implementó una metodología diseñada específicamente para fortalecer el acceso a la información de los ciudadanos sobre el alcance del proyecto y recoger todas sus inquietudes e ideas, la alianza adelantó cinco talleres, uno por cada tramo en los que se dividió el corredor, desde la calle 32 a la 200. Las principales recomendaciones derivadas fueron compiladas y entregadas al Alcalde de Bogotá, a la Gerente de Transmilenio y al IDU para su valoración, mediante un documento técnico que presenta siete grandes apuestas ciudadanas, conformadas por 20 iniciativas específicas, orientadas a mejorar el proyecto.

Ahora que está en el centro del debate la troncal de TransMilenio por la séptima es urgente que la Administración informe los avances de la propuesta, facilite espacios para el diálogo público y dé respuesta a las inquietudes y propuestas ciudadanas; al mismo tiempo que la ciudadanía asuma su parte corresponsable.

El proyecto está avalado por decisiones presupuestales, pero su éxito depende también de la capacidad de la administración y la ciudadanía para asumir de manera responsable el reto de acompañarlo con mirada crítica y propositiva. Se trata de fortalecer el diálogo sobre la base de argumentos.

JAIME TORRES-MELO 
Veedor Distrital