Mayo 6 de 2008
Mamás de teta grande
Salvando el tema de la realización personal (que es otra discusión), la verdad es que nuestras abuelas eran bastante ocupadas. Entre criar hijos y atender al esposo, el tiempo para sí mismas era casi inexistente. Con la llegada de los nuevos tiempos la mujer se ha venido llenando de más responsabilidades y roles, entre ellos ayudar a traer ingresos a casa y cuidar su estado físico en una sociedad que exige más cada día. Más tareas que se traducen en menos tiempo para sí mismas. Por eso cada vez hay más mujeres a punto de "tirar la toalla".
Pero hay una "raza", para llamarlas de alguna manera, que no contentas con todas esas nuevas tareas, entregan otro poco de su ser. Son aquellas que no piensan en sí mismas sino en los demás y que siempre están dispuestas a ayudar. ALÓ encontró a 9 de esas mamás que entregan todo... y un poquito más...
Claudia Liliana González
Mamá de telenovela
Cuando se le pregunta a Claudia Liliana si hay momentos en los que se siente vacía, responde de inmediato: "No tengo tiempo. Es más, desde que mis hijos nacieron, cuando me preguntan qué quiero de regalo de Día de la Madre o de cumpleaños, les pido tiempo". Y es que el trabajo de actriz, con todo lo glamuroso y llamativo que puede parecer, es extenuante. Además, está educando a Martín y a Mariana, sus hijos de 11 y 8 años, y acaba de grabar una temporada de un programa para Fox Telecolombia, del que fue su presentadora. Eso sería suficiente para cualquiera, pero ella se comprometió con Teletón para sacar adelante un proyecto para niños recién nacidos y hasta los 15 años que no tienen recursos para su rehabilitación. Aún así, todos los días hace hora y media de ejercicio y espera tener tiempo para hacer lo que más la relaja: "Sentarme a pintar una tarde, cocinar, bordar o coser".
Silvia Corzo
Mamá en su ley
La abogada y presentadora de noticias Silvia Corzo es la culpable de la enorme felicidad de Pablo, un pequeño de 6 años que recibió de su madre una de las pruebas de amor más grandes. Cuando Silvia pasaba por uno de sus mejores momentos profesionales, fue capaz de dejar la presentación de noticias porque Pablo quería que fuera ella la que lo acompañara al colegio. Si de ejercer la abogacía se trata, esta abogada está empeñada en defender el derecho al amor y a la familia que tienen los niños. "Tengo en mente desarrollar una campaña para que las mamás entiendan por qué tienen que pasar más tiempo con sus hijos y convencerlas de que pueden hacerlo pese a que también trabajen". Por eso se ingenió para trabajar en la secretaría general del Canal Caracol, en la presentación de noticias pero ahora en otro horario y en el programa 'Séptimo Día', sin descuidarse ni descuidar a su familia. Aunque pareciera imposible, saca tiempo hasta para leer e ir al gimnasio todos los días. Se define como una mamá consciente: "Consciente de que nunca voy a ser perfecta por más que lo intente; consciente de los errores que cometo para no repetirlos; consciente de que mientras mi hijo se vuelve adulto, me debo a él".
Liliana Baena
Mamá si n margen de error
Para no robarles tiempo a sus hijos, Liliana Baena, gerente de Millward Brown, una firma de investigación de mercados, se las ingenia de mil maneras: "Doy 25 vueltas a mi vida para tener tiempo con ellos sin afectar mi trabajo, es decir, a las 9 de la noche puedo estar trabajando de nuevo". Federico, de 10 años, y Benjamín, de 8, tienen una mamá consentidora y alcahueta pero muy exigente. "Soy una mamá superdedicada y comprometida con el desarrollo de mis hijos. Los llevo al colegio todos los días y los recojo cuando tienen actividades extracurriculares", cuenta. Con las tareas de madre y las de su trabajo, cualquiera diría que tiene suficiente. Sin embargo, ella considera que debe hacer más y ahora mismo está empeñada en encontrar la sostenibilidad de un ancianato de Cali. Su día comienza a las 6 de la mañana, cuando hace su rutina de ejercicios, y no acaba sino hasta más allá de las diez con un cáncer detectado y superado a los 20 años, es sin duda alguna una mujer activa. Por eso, para ella descansar es ir a ciudades o lugares nuevos donde, para variar, tenga mucha actividad. "Una vez al año nos vamos una semana de viaje solos con mi esposo, sin hijos; ese para mí es el descanso ideal", dice. Es perfeccionista y busca que todo le salga bien. "Me preocupo mucho para que todo lo que haga tenga sentido: soy mamá y lo disfruto, me gozo mi trabajo, me gusta hasta hacer ejercicio", asegura.
Nidia Quintero De Balcázar
Una mamá grande
Al país entero le consta que Doña Nidia Quintero de Balcázar trabaja más de la cuenta. Cuando ALÓ la llamó para la entrevista, al otro lado de la línea se escuchaba una voz dulce y colaboradora, pero ocupada, muy ocupada. Estaba organizando un almuerzo para los familiares de los secuestrados y aún así buscaba afanosamente en su agenda para no quedarnos mal... Aunque eso le significara perder su almuerzo. Así es ella con sus 3 hijos, sus 11 nietos, 3 bisnietos y con los miles de colombianos a los que ha ayudado (más de 24.000 bachilleres que han sido becados por la Fundación Solidaridad por Colombia, incluyendo los 470 que ya son profesionales). Ella es fundadora y presidenta vitalicia de esta entidad, que tiene seis programas: jardín infantil, becas para bachillerato, becas para la universidad, alianza con el Sena para capacitación para el trabajo, nutrición y ayuda a damnificados por desastres. Pero eso no le basta: "Ahora quiero hacer un programa para promover la enseñanza de los valores a nivel nacional, así que ando gestionando hace mes y medio para motivar y comprometer a la empresa privada, a las ONG's a los medios, etc.", cuenta. Aunque sus hijos ya están bastante creciditos, todavía les pide las citas médicas y los acompaña con una muy buena justificación: "Mi especialidad es consentir y dar amor". Con todo eso es lógico que no saque tiempo para si misma, escasamente se hace dos terapias semanales en los brazos y de vez en cuando saca un tiempito para jugar solitario. Sus ocupaciones y una fe en Dios inquebrantable no le permiten sentirse vacía. "Soy muy creyente y presumo estar muy cerca de Dios. Aunque he sentido un dolor inagotable, que es el secuestro y muerte de mi hija, una marca indeleble que me quedó en la vida, hoy puedo decir que tengo un ángel en el cielo", dice.
Claudia Hoyos
Mamá a la una, a las dos y a las tres...
A Sara, su hija de 8 años, se le hincha el pecho cuando le mencionan a su mamá. Claudia lo sabe y lo reconoce con gusto. Y no es para menos, que los hijos sientan orgullo de los padres es algo que hace feliz a cualquiera. Su trabajo en CM& es duro, pero a pesar de ello trata de dedicarle mucho tiempo a su hija. Cosa que no es fácil porque a Claudia, además, la invitan a muchos eventos y le piden que apoye causas sociales. "Hasta hace un mes y medio trabajé en una empresa de comunicaciones estratégicas pero me retiré porque quería tener más tiempo para mí y para mi hija", cuenta. También logra sacar ratos para ir al gimnasio y leer. Tiene claramente definido qué la relaja: el sonido del mar, manejar oyendo música, ver televisión y el computador. "Con mi hija lo que más nos une es la música; desde chiquita le ponía música en el carro y cantábamos... ahora bailamos y cantamos juntas. Nos encanta ir al cine y soy la única que le alcahuetea a su hija ver dos películas seguidas", dice con picardía esta periodista famosa por revelar información confidencial en el '1, 2 y 3 de CM&'.
Totó la Momposina
Madre "cantadora" y encantadora
A Sonia Bazanta, conocida como Totó la Momposina, parece que le corriera música por las venas pues no puede vivir sin el folclor. Fue en medio de giras y conciertos que aprendió la importancia de no quitarle tiempo a su tiempo. "Uno tiene que estar en forma y sentirse bien con uno para poder entregarse a los demás. Cuando me levanto, lo primero que hago es darle gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de estar viva un día más". El tira y afloje que aplicó a su maternidad también lo aplica a su vida, por eso se define como una mujer de garrote y zanahoria, una madre estricta y amorosa, que comparte lo que sabe sin olvidar que la vida es un continuo aprendizaje. "Como madre sé que aprendemos de los hijos para luego enseñarles cómo ser padres. Aclaro que eso no quiere decir que tenga derecho a meterme en la vida de mis tres hijos (que ya tienen entre 39 y 47 años). Soy respetuosa de sus espacios pues sé que los hijos son como prestados; son de uno hasta que deciden tomar su rumbo". Cuando de descansar se trata no piensa en un lugar sino en la paz interior, pues es la tranquilidad la que le da la oportunidad de sentir alivio.
Xiomara Xibille
Mamá intensa
"Soy mamá intensa porque estoy muy metida en el mundo de los niños, de la psicoterapia y de la responsabilidad espiritual. Tratando de ser mamá perfecta aunque en esa búsqueda de la perfección nos damos muchos totazos", con estas palabras Xiomi se califica de intensa y continúa: "Soy intensa como buena capricornio, pero trato de ser la mejor mamá". Luna, de 7 años, y Monserrat, de 3, reciben de ella disciplina y mucho amor: "Pero también soy flexible porque con los niños no puedes ser como un roble porque el roble se parte fácilmente. Es mejor un bambú". Directora y presentadora del programa de televisión 'ABC del Bebé', de Citytv, escribe un artículo mensual para esa revista, tiene un centro de yoga, maneja un programa de yoga prenatal que se llama 'Gestación consciente' y será la imagen de una línea de ropa para yoga de Adidas. Ha estado vinculada con muchas fundaciones y en enero estuvo en Tumaco en una campaña de la Fundación Global Humanitaria. Para tener tiempo para ella, salta de la cama a las 3:45 a.m. a practicar yoga hasta las 6:00 a.m. "Uno siempre quiere hacer más, pero en la medida en que uno y la mente se aquietan, se da cuenta de que menos es más, y que cada vez necesita menos", dice.
Connie Freydell
Mamá sin freno
Connie corre más que su esposo. Es mamá, esposa, asistente personal de Juan Pablo Montoya y directora de la Fundación Fórmula Sonrisas. Como si fuera poco, todavía "está criando": Sebastián solo tiene 3 años y Paulina año y medio. Aunque considera que es una mamá fresca, de esas que no salen corriendo a la clínica en la primera gripita, también asegura ser estricta con la educación de sus hijos. Y como el mundo de hoy, además de éxito les exige a las mujeres estar "como una uva", Connie saca tiempo y hace dos horas diarias de ejercicio y pilates. Su descanso ideal es estar acostada al lado de una piscina, leyendo un buen libro y tomando un cóctel, pero hace mucho tiempo que no puede hacer algo así. Claro que no porque no tenga acceso a una piscina sino porque cuando hay niños alrededor, es imposible dormir o leer un libro. Pero ella no se queja. Al contrario, quisiera tener más horas al día.
Emperatriz De Guevara
La emperatriz de los secuestrados
No es fácil repartir el tiempo entre dos familias, y mucho menos cuando la segunda está conformada por cientos de parientes que no son de sangre sino de causa. Sin embargo, Emperatriz de Guevara, madre del Mayor Julián Ernesto Guevara, quien falleció en poder de las Farc, se las ingenia para hacerlo. Su vida la reparte entre los siete hijos que le quedan, sus nietos, el jardín infantil en el que trabaja y su acompañamiento a los familiares de todos los plagiados. No tiene tiempo para ella. En la madrugada está en una cabina de radio enviando mensajes a los cautivos y fuera de micrófonos está dándoles mensajes de aliento a sus seres queridos. Es tan entregada a los demás, que en la lista de personas por las que debe hacer algo, su nombre aparece en el último renglón. "Con decirle que nunca en mi vida me he hecho pintar las uñas. Me corto el pelo porque me crece terriblemente, pero jamás me he mandado peinar". Vive rodeada de gente, pero hay momentos en los que se siente vacía. La ausencia de Julián y el no saber dónde sepultaron sus restos la hacen bajar la guardia y es a punta de oración que trata de llenar ese huequito que tiene en el alma. "El descanso ideal lo tendré cuando finalmente pueda acercarme a la tumba de mi hijo a decirle que liberaron a todos los secuestrados", concluye.