Por: REDACCIÓN ELTIEMPO.COM | 5:40 p.m. | 09 de Marzo del 2012
Así viven los damnificados.
Foto: Holman Rodríguez/ EL TIEMPOPerdieron familiares, vecinos, amigos y el fruto de décadas de trabajo, pero dicen que hay que seguir adelante.
No son jóvenes. El menor tiene 56 años y el mayor puede pasa de 90.
Son los damnificados que viven en uno de los refugios temporales de la ciudad de Sendái -y otras ciudades- y que el Gobierno japonés ha ubicado en unas pequeñas casas de unos 30 metros cuadrados.
En público, brindan su mejor sonrisa y hacen gala de la proverbial amabilidad japonesa, pero algunos cuentan que en el silencio de la noche recuerdan las cosas buenas que el 'tsunami' les quitó.
Ichio Jirayama es el líder y uno de los más jóvenes -aunque pasa de los 50 años- de este refugio en Sendái, donde hay 129 personas que conforman 49 familias.
En la casa que el Gobierno le asignó (foto), vive con su madre y aunque dice que "tiene todo lo necesario", él quisiera volver al sitio donde tenía su vivienda, cerca de la costa.
Son pequeñas casas con una cocina, unidad de ropas, un baño, un dormitorio y otra alcoba, que también es comedor. No se ven niños.
Jirayama comenta: "Los niños vienen a visitar a sus abuelos o familiares los sábados o domingos y muchas de las familias que quedaron sin techo viven con ellos en pequeños apartamentos".
Organizaciones humanitarias y el Gobierno japonés han entregado ayudas materiales a los damnificados, pero también se desarrollan programas para aliviar los traumas psicológicos de quienes perdieron allegados y posesiones.
Holman Rodríguez M.
Enviado especial de EL TIEMPO *
* Por invitación del Gobierno de Japón.