Por: ALEJANDRO MATAMOROS | 4:17 p.m. | 27 de Junio del 2012
La Tettomania, una fuerza que mueve masas
Foto:Para Laura Rojas, una roquera bogotana de 20 años, Don Tetto es lo más parecido a una pasión. Con esa banda de rock colombiana, esta fanática encontró, más que amigos, una familia que comparte la pasión de seguir a los cuatro bogotanos que conforman la agrupación. (La Tettomania, una fuerza que mueve masas).
Ella se enamoró de la voz de Diego Pulecio y los acordes musicales de Carlos Leongómez, Jaime Valderrama y Jaime Medina ,en la guitarra, bajo y batería, respectivamente. Eso sucedió en el 2007 al escuchar 'Soledad', en una emisora de rock y desde entonces no quiso desapegarse nunca más de Don Tetto. Sin embargo, detrás de esta banda descubrió que hay mucho más que sólo música.
Ella hizo parte en los inicios del club de fanáticos que al principio se llamó 'La comunidad del octeto,' pero con el pasar de los años, en una reunión de más seguidores se conocen la actualidad como la Tettomania, la unión de los diferentes clubes que existían hasta el 2009 y que se consolidó en el gran grupo de amigos que son alrededor del mundo, con miembros en 32 sedes y en países como Alemania, Polonia, Ecuador, México, Estados Unidos, Venezuela, Perú y en muchos lugares de Colombia.
Laura asegura que los tettomanos son 'reyes' en las redes sociales y que su participación en Twitter, Facebook, donde se identifican con las letras DT, y en los diferentes foros de las emisoras del país le han dado la victoria a su banda en los 'enfrentamientos' que tienen con otras durante las transmisiones. Su fuerza es cada vez más creciente y de la mano va la amistad que existe entre los miembros. "La tettomanía más que un club de fanáticos es una reunión entre amigos afines a tu gusto", aseguró.
Tettomania organiza reuniones en las que se hablan de las votaciones para las emisoras, diseño de las banderas y camisetas y la creación de carnés para cada miembro, pero además hacen planes entre ellos para ir a cine, jugar fútbol o simplemente pasar un buen rato con su segunda familia.
Con Don Tetto también existe una relación de amistad. Con ellos, celebran los cumpleaños de la banda y novenas de navidad. "Don Tetto es una parte crucial para la Tettomanía: se preocupan por cada uno de los miembros del club, a pesar de tener muchos seguidores siempre están pendientes de todos", cuenta Laura, que añade que la banda bogotana de rock agradece a sus seguidores cada premio que se ganan y les expresan su cariño en cada oportunidad que tienen de expresarse en algún medio de comunicación. Esa es la familia de Don Tetto.
"Cualquier problema personal que tengas, sabes que puedes contar con los miembros de la banda, no los sigues solo como banda sino como personas", asegura la fanática que empezó su pasión por Don Tetto cuando estaba en octavo de bachillerato y por la cual llegó a 'volarse' del colegio sólo para recibir a los roqueros luego de un viaje por fuera de la ciudad.
Ahora es una estudiante de tercer semestre de geología en la Universidad Nacional. "En la tettomanía puedes conseguir gente que se puede convertir en tus amigos, en tu familia", dice la que ya es una mujer de 20 años, pero que cada vez que escucha a Don Tetto siente la pasión de una tettomaniaca.
Alejandro Matamoros
Para EL TIEMPO