Por: LUCEVÍN GÓMEZ | 3:46 p.m. | 13 de Marzo del 2012
Foto: Huella Social
Foto:A quienes compran una vivienda de interés social (VIS) en el megaproyecto Ciudad Verde, en Soacha (Cundinamarca), no les entregan simplemente las llaves de un apartamento para vivir en él.
Les dan también orientación sobre un tema que, probablemente, lo desconocen hasta en el estrato 6: ¿qué significa residir en una propiedad horizontal y cómo se puede convivir sin afectar a los vecinos? Este es quizás el único proyecto actual en el país, en viviendas de tipo social (VIS) y de interés prioritario (VIP), donde les enseñan abiertamente a los copropietarios buenas maneras para convivir, y así evitar los problemas que son comunes en los conjuntos residenciales: los conflictos entre vecinos.
De hecho, la última encuesta del programa 'Bogotá, Cómo Vamos', sobre calidad de vida, estableció que por lo menos un 42 por ciento de la población bogotana no respeta las normas de convivencia.
Y este problema no es exclusivo de los estratos populares. Según una encuesta de Corpovisionarios, del exalcalde Antanas Mockus, en el estrato bajo, el 52 por ciento se queja porque los vecinos ponen la música con alto volumen, o les hacen mucho ruido; en el estrato medio es el 41 por ciento, y en el alto el 35 por ciento.
El concepto de la responsabilidad social en el desarrollo de una megaobra como Ciudad Verde y la convivencia en las viviendas sociales, lo introdujo Amarilo, una de las nueve constructoras nacionales que levantan esa gigantesca urbanización. Se trata del Programa de Acompañamiento Social (PAS), que ya había aplicado en una urbanización en Bosa y ahora lo está exportando a Perú. Había varias razones para desarrollarlo.
Una de ellas es que en ese megaproyecto, que se ejecuta en 328 hectáreas de Soacha, se prevé que, en cinco años, residirán cerca de 160.000 habitantes.
Con ese tamaño de población, algo más que la de Zipaquirá, los conflictos podrían ser muchos. "La mayoría de habitantes que llegan a vivir en un proyecto de interés social, nunca han residido en una vivienda VIS ni sabe qué es una copropiedad -dijo Iván Camilo Caicedo, director del proyecto Ciudad Verde-.
La gente no entiende para qué, por ejemplo, se paga una administración, o por qué no pueden hacer ruido en los apartamentos". Por eso, cuando los copropietarios llegan a vivir a Ciudad Verde les dan como bienvenida talleres en los que les explican los derechos y deberes que se tienen al residir en ese sitio, les enseñan a reciclar y a cuidar las zonas verdes.
Ese tipo de lecciones las recibió Rubiel Ramírez, quien llegó a vivir en Azalea, hace dos meses, en uno de los conjuntos residenciales de Ciudad Verde. "Nunca había vivido en propiedad horizontal y aquí nos dijeron que no se debía extender la ropa hacia el exterior, porque afeaba el conjunto".
A él y a su familia les enseñaron, además, que para no molestar a los vecinos las horas de los trabajos son entre las 8 de la mañana y las 6 de la tarde; que los parques son áreas comunes que se deben respetar, y que en los apartamentos deben seleccionar tres tipos de residuos (vidrios, papel y biodegradables) que luego, pueden depositar en las canecas marcadas para ese material, dispuestas en los cuartos de basuras que hay en cada bloque de apartamentos.
"En cada conjunto se están conformando, también, agrupaciones o asociaciones de vecinos que se encargan del cuidado de las zonas verdes y de las vías. En este momento, para esas labores pagan una cuota de 5.000 pesos", explicó Caicedo.
Este cuidado es esencial, pues Ciudad Verde es fundamentalmente ecológica. Cuenta con unas 60 hectáreas de zonas verdes, 12 kilómetros de alamedas y ciclorrutas. En ese proyecto urbanístico se sembrarán 42 mil árboles y otros 42 mil en terrenos diferentes de Soacha.
"Quisimos trabajar la convivencia y cuidado de las zonas verdes. No queremos que pase lo mismo que en otros sitios, en donde están acabando con los edificios", afirmó Caicedo.
Testimonios
'De eso tan bueno...' Edwin Rojas. Habitante de Ciudad Verde lo que más deseaban edwin Rojas y su familia era una vivienda digna que les garantizara seguridad y bienestar. "Cuando vimos los planos del proyecto que nos ofrecía Ciudad Verde, pensamos que de eso tan bueno no daban tanto. luego, recibimos las llaves y comprobamos que todo era una realidad", cuenta.De hecho, una de las cosas que más los motivó fueron las zonas verdes y el Centro de Rehabilitación de Teletón, donde su suegra, que también vive en soacha, podrá iniciar terapias que le ayuden a mejorar la discapacidad que padece desde hace algún tiempo por cuenta de una artrosis degenerativa. "son ventajas que tenemos que cuidar y enseñar a otros a disfrutar con responsabilidad", dice Rojas.
Una elección saludable Rosalba Hernández.
Habitante de Ciudad Verde, hace cuatro meses que a Rosalba hernández, una mujer de 56 años, le cambió la vida. las basuras, el ruido y las calles llenas de huecos dejaron de ser el panorama que soportaba cuando vivía en uno de los barrios de bosa desde que logró hacerse dueña de una de las viviendas que ofrece Ciudad Verde. según Rosalba, el polvo de las calles destapadas y las condiciones de sanidad de su anterior barrio, estaban afectando sus pulmones y los de su familia. "elegimos este lugar por salud. el hecho de ver todo limpio y en orden es algo que sube la autoestima, da calidad de vida y un futuro más alentador". hoy, ella es una de las líderes del conjunto residencial orquídea, quien junto a otros vecinos está recibiendo capacitaciones en convivencia "nos enseñan a mantener un sentido de pertenencia por nuestro territorio". de las siete etapas de construcción, la primera ya está finalizada, y hasta el momento alberga a 950 familias que disfrutan de este proyecto ecológico desde finales del 2011.160 MIL HABITANTES residirán en este megaproyecto durante los próximos 5 años. Esto equivale a un poco más de la población que tiene Zipaquirá.
60 HECTÁREAS de zonas verdes y alamedas con ciclorrutas estarán a disposición de los habitantes de Ciudad Verde. Desde ya existen comités de vecinos que se encargan de su buen uso. Nos enseñan a vivir en comunidad y a mantener un sentido de pertenencia por este, nuestro territorio".
Lucevín Gómez
Redactora El Tiempo