En un abrir y cerrar de ojos se fue el primero de los diez años que se fijó el Estado como plazo para reparar a las víctimas del conflicto armado. Una promesa un tanto ambiciosa, si se tiene en cuenta que la propia ley reconoce la continuidad de la violencia.
Testimonio de un hombre que fue desterrado de su tierra en el Meta y que espera reparación del Estado, en el marco de la Ley de víctimas.
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