Por: REDACCIÓN ELTIEMPO.COM | 5:02 p.m. | 21 de Julio del 2012
En medio de las montañas de la Sierra Nevada de Santa Marta se esconde el Parque Nacional Tayrona, uno de los destinos preferidos por los turistas, sobre todo extranjeros, que visitan la zona caribeña del país en busca de diversión y aventura.
Allí la naturaleza es la anfitriona; desde su entrada al parque atrae las miradas de los visitantes con sus imponentes árboles que forman un terreno boscoso, perfecto para emprender una caminata de aproximadamente una hora, hasta encontrar las diferentes playas, disponibles para el hospedaje como Arrecifes y Cabo San Juan.
Los senderos de madera sobre los que se transita llevan al turista por un recorrido en medio de un bosque que evoca vida, paz y mucha tranquilidad. Durante la caminata es común ver algunos reptiles que recorren el lugar y oír el ruido de las olas que golpean las grandes rocas, características del parque.
La otra forma para llegar a dichas playas es a caballo por un sendero exclusivo para dichos animales. El costo del alquiler oscila alrededor de los 30 mil pesos por persona, se recomienda elegir esta opción cuando se lleva mucho equipaje.
El Parque Tayrona es un pequeño paraíso para contemplar y disfrutar la belleza de un intenso mar azul con grandes rocas y muchas zonas verdes alrededor; características que se prestan para un gran descanso y diversas actividades ecoturisticas.
Los visitantes también pueden aprovechar su estadía para conocer el legado y la tradición indígena que ofrece Pueblito, la ciudad antigua del pueblo Tayrona, donde aún permanecen algunos vestigios arqueológicos.
Playas
Las opciones de hospedaje son varias. Cañaveral es una playa ubicada al oriente del parque, donde se encuentran lujosas cabañas con una maravillosa vista al mar. En Arrecifes y Cabo San Juan se puede hacer camping o dormir en hamacas.
Arrecifes es la segunda playa que se encuentra durante el recorrido, sin embargo, esta no es apta para bañarse por las fuertes corrientes de viento y las grandes olas. Más adelante, está La Piscina, un lugar seguro y perfecto para disfrutar del agua cristalina y la arena blanca.
Al llegar a Cabo San Juan, otra zona de camping donde también hay restaurante, se disfruta de una de las vistas más hermosas de todo el parque y de lindos senderos selváticos. Para los turistas más atrevidos, a solo cinco minutos hay una playa nudista, seguida de otra, un poco más agresiva por las fuertes olas.
Para conocer la parte histórica del Parque se recorre un camino arqueológico dentro de la selva, utilizado por las tribus indígenas hace más de 500 años, que conduce a Pueblito, un mágico lugar de gran riqueza natural y cultural que conserva algunas ruinas. Durante la caminata, se cruza por medio de gigantescas piedras, terrazas y canales increíblemente construidas. También se pueden ver monos, tucanes, loros, mariposas, flores exóticas entre muchas otras especies.
Recomendaciones importantes:
• Si se tiene planeado visitar este mágico territorio, tenga en cuenta que es importante vacunarse contra la fiebre amarilla, 10 días antes de llegar al lugar.
• Lleve suficiente líquido para las caminatas, pues es importante estar bien hidratado ya que estará expuesto al sol e intenso calor.
• No olvide utilizar siempre protectores solares y repelentes contra insectos.
• Atienda a las recomendaciones de los guardacostas.
• Cuide el parque y disfrute de su estadía, allí estará desconectado del mundo exterior.