Por: CON INFORMACIÓN DE ARCHIVO | 9:18 p.m. | 13 de Agosto del 2012
De norte a sur y de oriente a occidente, en Colombia no falta el verde de la flora, el azul de la hidrografía y el multicolor de la fauna; suficientes para que los turistas pasen días inolvidables en medio del mundo natural, donde encuentran diferentes actividades ecológicas para vivir y divertirse.
El ecoturismo es una tendencia que llama al disfrute de todos los recursos naturales, de forma ética y responsable, a través de actividades donde prevalece la sostenibilidad y la preservación del medio natural y cultural.
Estas son algunas de las atracciones que se pueden encontrar en el país:
Vivir en una casa flotante
También llamadas Ecobotes o House Boats, son espacios diseñados para disfrutar un par de días de confort y tranquilidad, sobre un río o un lago. Esta tendencia ecoturística se puede vivir sobre el Río Amazonas, llegando por Leticia, y en el departamento de Bolívar, en las islas que rodean su capital: Cartagena.
La industria hotelera le apunta a esta opción de descanso para que los turistas experimenten otras alternativas de hospedaje donde se disfruta del agua, la arena y el sol. Las casas flotantes se han convertido en lujosos hoteles de diseños exclusivos y completamente equipados para satisfacer las necesidades de los viajeros; es una opción perfecta para vivir en pareja.
Caminatas y avistamiento
En varios puntos del país existen parques naturales que ofrecen un gran portafolio de actividades ecoturísticas.
En el Parque Nacional Natural Uramba Bahía Málaga, ubicado en el municipio de Buenaventura, Valle del Cauca, se exhibe un espectáculo marítimo sin igual: el avistamiento de ballenas jorobadas, que empiezan a migrar hacia las costas del pacífico colombiano durante septiembre y octubre.
Este destino es mundialmente conocido, dado que es uno de los sitios de destino de la migración de este tipo de mamíferos, la cual arriba a sus aguas cálidas y calmadas para criar a sus ballenatos y con fines reproductivos.
Los Chorros de San Rafael
Otra opción interesante para vivir la magia de los paisajes colombianos, y su singular hermosita, está en los saltos de agua Chorros de San Rafael, ubicados en las afueras de Calarcá (Quindío). Estas caídas de agua, que provienen de la confluencia de la quebrada San Rafael y el río Santo Domingo, tienen una altura aproximada de 50 metros; esta zona del paisaje cafetero está rodeada por vegetación de la región, en donde se encuentran cultivos, guaduales y variedad de árboles nativos.
Para llegar a los Chorros de San Rafael debe tomar un carro en Calarcá, que lo dejará en la finca Los Balsos, desde donde deberá caminar 45 minutos hasta los saltos.
Aves, plantas y senderos en La Tribuna
El Centro de Investigación y Educación Ambiental La Tribuna, ubicado al occidente de Neiva, en el costado oriental de la cordillera central, es otra opción para el Ecoturismo. Este lugar ofrece un amplio panorama de bosques secos tropicales pertenecientes al Valle Alto del Magdalena.
Alberga, en una extensión de cerca de 128 hectáreas, a unas 50 especies de aves, entre las que se destacan pájaros carpinteros. En este paraje también se pueden apreciar diversos tipos de murciélagos.
Los turistas disfrutarán de hermosas cascadas y una vegetación compuesta por plantas herbáceas y arbustivas, que están en los múltiples senderos con los que cuenta el lugar.
Otros espacios recomendados son el Mirador del Sol, la Cueva del Chimbilo y la Laguna Verde (sitio ideal para observar aves).
La Tribuna, que pertenece al Campo Dina de Ecopetrol, ofrece recorridos guiados. La entrada es libre, aunque se recomienda ir en grupos y hacer una reserva con anticipación.
Especial para ELTIEMPO.COM
Con información de Archivo